Cuando participamos en una operación de rescate debemos procurar tener una comunicación clara y permanente con todos los miembros del equipo de rescate y todo el personal que se encuentra en la zona de rescate, con el fin de mantener la seguridad y coordinación siempre.
Decirlo puede ser muy fácil. Aplicarlo, no tanto. En parte a las diferencias en los procesos de entrenamiento, a falta de estandarización de las maniobras de rescate, o que (como buenos latinos) buscamos hacernos entender a como dé lugar (utilizando sobrenombres, diminutivos, señas, gestos o cualquier otro recurso disponible).
Para facilitar su aplicación, queremos compartir con ustedes algunos de los comandos básicos durante la operación de rescate con cuerdas.
ALTO: Ante esta voz de comando, los operarios del belay y del sistema de arrastre/descenso deben eliminar cualquier tensión del sistema y bloquearlo inmediatamente.
ROCA: Esta señal avisa al personal de rescate de la canastilla o que se encuentra en suspensión que agache su cabeza y se prepare para la caída de rocas. Los cascos deben proteger de cualquier impacto en la cabeza del rescatista y el lesionado.
TENSIÓN: Este comando alerta a los operarios de la línea de rescate y la línea de vida para que recuperen en exceso de cuerda hasta tensionarla.
CUERDA: Este comando es opuesto al comando TENSIÓN. Este comando alerta a los operarios de la línea de rescate y la línea de vida para que liberen la tensión de cuerda.
Cuando el comando TENSIÓN y CUERDA se acompañan del color de la cuerda, indica que solamente se debe actuar sobre dicha cuerda únicamente. Para evitar confusiones entre los operarios de las cuerdas sobre cual es la cuerda de rescate y cual es la cuerda de vida (belay), se recomienda utilizar colores diferentes para cada una.
BELAY: Esta voz de comando alerta al operario de la línea de belay (vida) para que genere tensión en la cuerda y tome control de la situación (Ascenso / Descenso).
ATENTO BELAY: Esta voz de comando prepara al operario de la línea de belay (vida) para que se inicie el movimiento de la cuerda.
(continuará)
Espacio dedicado a la actualización y especialización de los amantes del rescate
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miércoles, 22 de mayo de 2013
lunes, 6 de mayo de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
Petzl ordena detener el uso del mecanismo ZIGZAG
On Friday, April 12, Petzl was informed of an accidental fall in a training center in Germany. The injured person was moving at height using a Petzl ZIGZAG mechanical Prusik. The initial observations have shown that the fall was due to a failure of the rope end attachment hole. Our investigation and further testing lead us to conclude that this failure was the result of a particular configuration of a cantilevered and off axis loaded upper carabiner.
lunes, 18 de marzo de 2013
Clasificación de pacientes (2)
No todos los pacientes pueden evacuarse de la misma manera. No todas las técnicas son las más adecuadas para los mismos pacientes. Para cada técnica se debe aplicar el análisis de costo/beneficio (que tanto debo invertir o sacrificar para lograr ejecutar esa maniobra, sabiendo que tengo más de un paciente por evacuar; cada uno con diferentes condiciones).
Las técnicas de evacuación en escenarios rurales son:
Cada técnica requiere de una planeación, unos recursos y un manejo de la operación diferente (por los riesgos asociados). Estos factores se multiplican cuando la operación de rescate involucra mezclarlos.
A continuación presentamos una guía sobre las técnicas de evacuación a utilizar según el clasificación Triage de los lesionados.
* compromiso del estado de conciencia: El compromiso del nivel de conciencia abarca los siguientes estados: Inconsciencia, letargo, sobre-excitación, sub-excitación, agresividad, alteraciones mentales, alteraciones psiquiátricas.
La anterior tabla no debe tomarse como una norma o una directriz. Debe ser tomada como guía. Estas recomendaciones pueden variar según la configuración del equipo de rescate que se encuentre en ese momento en la zona, los recursos disponibles, la preparación del equipo, las condiciones del área, los riesgos presentes en el área, las condiciones de los lesionados, la cinemática del accidente (si se trató de un accidente de transito), y cualquier otro factor que permita determinar la capacidad operativa real del personal de rescate.
Contrario a la forma de actuar en otro tipo de incidentes con múltiples victimas, en el rescate con cuerdas el orden de la evacuación de los pacientes no se determina únicamente por la prioridad de evacuación triage. Una sola evacuación de un lesionado clasificado como rojo puede tomar más del tiempo planeado si no cuento con los equipos adecuados y la preparación suficiente. Es por esto que una de las decisiones recomendadas en esta situación puede ser la de evacuar a todos los lesionados verdes y amarillos mientras se traslada el dispositivo de atención y estabilización para los pacientes rojos hacia un punto de impacto. De esta forma estaremos garantizando la continuidad en la atención de los lesionados rojos y liberando la zona de impacto de otros lesionados para iniciar la maniobra de evacuación técnica.
Las técnicas explicadas en esta entrada deben ser estudiadas antes de ser aplicadas por personal inexperto.
Las técnicas de evacuación en escenarios rurales son:
- Evacuación técnica: Especialmente utilizada en planos verticales o inclinados mayores a 60% de inclinación. Comprende el uso de canastillas de rescate, sistemas de ventaja mecánica para elevar al paciente y su(s) rescatista(s) de forma controlada y segura. Los conocimientos y habilidades requeridos para el personal que realizará estas maniobras debe ser TRR Nivel 2 (NFPA 1983). Dentro de esta misma técnica se encuentran las evacuaciones que requieren el manejo de cuerdas altas.
- Evacuación no técnica: Técnica utilizada en planos inclinados o de ángulo bajo (hasta 60 grados) en donde es necesario utilizar dispositivos especiales para evacuar al lesionado; que abarcan desde: la canastilla, arnés de toráx lifesaver, Bauman Screamer Suit, Spider Rig, entre otros. Esta clase de técnica requiere que el lesionado este alerta permanentemente para responder a las ordenes del rescatista durante la maniobra de evacuación. Los conocimientos y habilidades requeridos en el personal que realizará estas maniobras debe ser TRR Nivel 1 o 2 (NFPA 1983). Dentro de esta misma técnica se encuentra la evacuación con acompañante rescatista.
- Autorrescate: El autorrescate no es una técnica en sí. Pero si debe ser considerada como una técnica de evacuación porque; a través de la motivación y orientación de los lesionados para que utilicen sus propios recursos y capacidades físicas, se logra la evacuación con el mínimo uso de recursos y personal disponible.
Cada técnica requiere de una planeación, unos recursos y un manejo de la operación diferente (por los riesgos asociados). Estos factores se multiplican cuando la operación de rescate involucra mezclarlos.
A continuación presentamos una guía sobre las técnicas de evacuación a utilizar según el clasificación Triage de los lesionados.
| Clasificación Triage | Prioridad de evacuación según Triage | Técnica de evacuación |
| Rojo | Prioritario | Evacuación técnica |
| Rojo | Prioritario | Evacuación técnica |
| Amarillo (con compromiso del estado de conciencia) | Retardado | Evacuación técnica |
| Amarillo (sin compromiso del estado de conciencia) | Retardado | Evacuación no técnica |
| Verde | Da espera | Evacuación no técnica o autorrescate |
* compromiso del estado de conciencia: El compromiso del nivel de conciencia abarca los siguientes estados: Inconsciencia, letargo, sobre-excitación, sub-excitación, agresividad, alteraciones mentales, alteraciones psiquiátricas.
La anterior tabla no debe tomarse como una norma o una directriz. Debe ser tomada como guía. Estas recomendaciones pueden variar según la configuración del equipo de rescate que se encuentre en ese momento en la zona, los recursos disponibles, la preparación del equipo, las condiciones del área, los riesgos presentes en el área, las condiciones de los lesionados, la cinemática del accidente (si se trató de un accidente de transito), y cualquier otro factor que permita determinar la capacidad operativa real del personal de rescate.
Contrario a la forma de actuar en otro tipo de incidentes con múltiples victimas, en el rescate con cuerdas el orden de la evacuación de los pacientes no se determina únicamente por la prioridad de evacuación triage. Una sola evacuación de un lesionado clasificado como rojo puede tomar más del tiempo planeado si no cuento con los equipos adecuados y la preparación suficiente. Es por esto que una de las decisiones recomendadas en esta situación puede ser la de evacuar a todos los lesionados verdes y amarillos mientras se traslada el dispositivo de atención y estabilización para los pacientes rojos hacia un punto de impacto. De esta forma estaremos garantizando la continuidad en la atención de los lesionados rojos y liberando la zona de impacto de otros lesionados para iniciar la maniobra de evacuación técnica.
Las técnicas explicadas en esta entrada deben ser estudiadas antes de ser aplicadas por personal inexperto.
viernes, 8 de marzo de 2013
Clasificación de pacientes
Según el capítulo de Clasificación de víctimas en emergencias y desastres (TRIAGE) de las GUÍAS BÁSICAS DE ATENCIÓN MÉDICA PREHOSPITALARIA del Ministerio de la Protección Social (2005), tenemos lo siguiente:
La clasificación de heridos en masa debe tener en cuenta:
La atención de víctimas en masa es un término que se aplica a aquellos eventos en los que los recursos asistenciales se ven sobrepasados y la situación se ve descompensada. La medicina convencional se diferencia de la medicina de desastres en dos elementos básicos: rendimiento y eficacia. Se puede incluso pasar de una medicina a la otra en aquellas emergencias en las que, aun sin arrojar un número considerable de lesionados, los medios materiales y el personal resulten insuficientes para sobreponerse a dicho acontecimiento.
En estos casos se pretende atender en forma prioritaria a aquellos lesionados que tengan más probabilidad de supervivencia, procurando tratar el mayor número de ellos en el menor tiempo posible, obedeciendo a los parámetros de tratamiento y posibilidades reales de atención que impone tal situación; estos procedimientos implican una selección y por tanto una opción para aquellos que tienen mejores posibilidades de sobrevivir. La palabra priorizar indica que se está dando una preferencia y por tanto alguien tendrá que esperar su turno. La priorización puede incluso conducir a que algunos lesionados recibirán una atención mínima, teniendo en cuenta que el pronóstico es que no puedan sobrevivir. Sin embargo, tanto analistas teóricos como los que tienen la experiencia práctica, coinciden en señalar que una correcta priorización disminuye la mortalidad dentro de los lesionados críticos.
Estas acciones son emprendidas tanto por la comunidad afectada como por el personal de socorro y salud desde el sitio mismo del impacto, así como por el personal de salud que los apoya en los demás eslabones de la Cadena de Socorro, durante el período que dura la fase de emergencia o máxima demanda en la atención en salud, posterior a la ocurrencia del impacto. La participación de personal de socorro y salud en estas acciones implica gran responsabilidad, experiencia y rapidez en la acción. La selección se basa en un procedimiento asistencial de carácter diagnóstico, que luego debe ser complementado con cuidados iniciales de urgencia, estabilización del lesionado, supervivencia y transporte hacia los demás eslabones de la cadena de socorro y niveles de atención en salud.
- El tipo de desastre y sus efectos sobre la salud.
- El número de heridos.
- La disponibilidad, acceso y categoría de los recursos hospitalarios en torno a la zona de desastre.
- Las posibilidades de evacuación, transporte y remisión de los lesionados.
- El grado de control local sobre la emergencia.
- El tipo, gravedad y localización de las lesiones.
- La recuperación inmediata y el pronóstico.
La aplicación de los diferentes conceptos sobre el triage de los lesionados comprende una serie de acciones que se complementan entre sí, como son:
- La evaluación de los lesionados según su gravedad.
- La asignación de prioridades según la posibilidad de sobrevivencia.
- La identificación.
- La estabilización.
- La asignación de su destino inmediato y final.
En el contexto del rescate rural, se debe incluir al siguiente listado:
- Los medios y recursos disponibles para evacuar al lesionado; según su gravedad, según el terreno.
- La capacidad del equipo de rescate para ejecutar la evacuación requerida.
- Los riesgos que deban asumirse para ejecutar la maniobra de rescate requerida.
No todos los pacientes pueden evacuarse de la misma manera. No todas las técnicas son las más adecuadas para los mismos pacientes. Para cada técnica se debe aplicar el análisis de costo/beneficio (que tanto debo invertir o sacrificar para lograr ejecutar esa maniobra, sabiendo que tengo más de un paciente por evacuar con diferentes condiciones cada uno de ellos).
lunes, 25 de febrero de 2013
Línea de Belay (Parte 2)
En la primera parte de esta entrada mencionamos el origen del término BELAY y las características que tiene este concepto. También empezamos a hablar de la línea de vida.
En esta segunda parte veremos los aspectos de seguridad que se deben tener en cuenta cuando se instala un BELAY en una operación de ascenso y de descenso.
La selección de la línea de vida es determinante al momento de garantizar la respuesta que se puede obtener en caso de que la línea de rescate falle. Hace un tiempo, se prestó atención únicamente al criterio del tipo de construcción. Estos tipos son DINÁMICAS y ESTÁTICAS. El tipo dinámico agrupaba aquellas cuerdas que gracias a los materiales de construcción y al esquema de tejido utilizado, generaban un factor de elongación y una fuerza de impacto menor al momento de ser sometidas a una carga en una caída. El tipo estática se refería al comportamiento opuesto (mínimo factor de elongación y mayor fuerza de impacto). Los últimos diseños en las cuerdas han motivado a que la selección de la cuerda de vida vaya más allá de simplemente ser dinámica. o estática.
En 1998, el instituto Cordage publicó la norma CI-1801 Low Stretch and Static Kernmantle Life Safety Rope, que definía las cuerdas estáticas como aquellas con una elongación máxima del 6 % al 10 % de la resistencia mínima a la rotura (MBS) de la cuerda. Una cuerda con poco estiramiento tendría entre un 6 y un 10 % de elongación al 10 % de la MBS de la cuerda. La norma NFPA 1983 especifica los límites para la elongación de las cuerdas de seguridad entre el 1 y el 10 % con una carga equivalente al 10 % de la MBS de la cuerda.
La elongación describe cuánto se estirará una cuerda al cargarse, tanto cuando se somete lentamente a la tracción como cuando se carga repentinamente con una fuerza de impacto. La elongación de la cuerda reduce los efectos de una fuerza de impacto sobre el sistema de cuerdas. Cuanto mayor sea la elongación, menor será la fuerza que reciba el sistema. Un buen ejemplo sería el de un practicante de bungee jumping que realiza un gran salto y logra detenerse muy confortablemente. Obviamente, el factor crítico consiste en contar con la distancia suficiente para la detención. Por lo tanto, el factor de elongación máxima ha entrado a ser una elemento de decisión obligatorio.
En esta segunda parte veremos los aspectos de seguridad que se deben tener en cuenta cuando se instala un BELAY en una operación de ascenso y de descenso.
La selección de la línea de vida es determinante al momento de garantizar la respuesta que se puede obtener en caso de que la línea de rescate falle. Hace un tiempo, se prestó atención únicamente al criterio del tipo de construcción. Estos tipos son DINÁMICAS y ESTÁTICAS. El tipo dinámico agrupaba aquellas cuerdas que gracias a los materiales de construcción y al esquema de tejido utilizado, generaban un factor de elongación y una fuerza de impacto menor al momento de ser sometidas a una carga en una caída. El tipo estática se refería al comportamiento opuesto (mínimo factor de elongación y mayor fuerza de impacto). Los últimos diseños en las cuerdas han motivado a que la selección de la cuerda de vida vaya más allá de simplemente ser dinámica. o estática.
En 1998, el instituto Cordage publicó la norma CI-1801 Low Stretch and Static Kernmantle Life Safety Rope, que definía las cuerdas estáticas como aquellas con una elongación máxima del 6 % al 10 % de la resistencia mínima a la rotura (MBS) de la cuerda. Una cuerda con poco estiramiento tendría entre un 6 y un 10 % de elongación al 10 % de la MBS de la cuerda. La norma NFPA 1983 especifica los límites para la elongación de las cuerdas de seguridad entre el 1 y el 10 % con una carga equivalente al 10 % de la MBS de la cuerda.
La elongación describe cuánto se estirará una cuerda al cargarse, tanto cuando se somete lentamente a la tracción como cuando se carga repentinamente con una fuerza de impacto. La elongación de la cuerda reduce los efectos de una fuerza de impacto sobre el sistema de cuerdas. Cuanto mayor sea la elongación, menor será la fuerza que reciba el sistema. Un buen ejemplo sería el de un practicante de bungee jumping que realiza un gran salto y logra detenerse muy confortablemente. Obviamente, el factor crítico consiste en contar con la distancia suficiente para la detención. Por lo tanto, el factor de elongación máxima ha entrado a ser una elemento de decisión obligatorio.
La presencia de cornisas, bordes y otros objetos macizos en una situación de rescate representa un peligro mayor para el rescatista y el paciente, en comparación con el hecho de que la cuerda los detenga abruptamente. Por ese motivo, una cuerda con poco estiramiento que permita cierto grado de absorción de la energía sin una elongación significativa se considera la opción más adecuada para la línea de vida en rescate con cuerdas.
(Para conocer más sobre como determinar el factor de elongación adecuado para la aplicación de las cuerdas de vida, visite el boletín de CMCRescue.com)
La cuerda de vida debe tener la distancia suficiente para cubrir todo el desplazamiento; desde el punto más bajo hasta el punto más alto. En otras palabras, la cuerda de vida debe alcanzar para hacer la elevación y debe sobrar para poder manipularla en caso de ser necesario.
Punto de anclaje para la línea de vida
Como se había mencionado al principio, el punto de anclaje de la línea de vida debe ser independiente del punto de anclaje de la línea de rescate y del sistema de recuperación (sistema de ventaja mecánica). Algunas de las características que debe tener este punto de anclaje son las siguientes:
- Debe tener la capacidad suficiente para resistir la carga y de soportar su fuerza de impacto en caso de una caída.
- Debe estar ubicado en un lugar visible para el oficial de seguridad y el Líder del Grupo de Rescate (RGS).
- Desde el punto de anclaje debe poderse ver sin dificultad el punto de anclaje de la línea de rescate. Esto con el fin de poder hacer seguimiento visual sobre el comportamiento de la tensión que este sufriendo el sistema durante la maniobra.
- El área en que se ubique el punto de anclaje de la línea de vida debe garantizar la seguridad del operario (Belayer) durante toda la maniobra.
- El ángulo que se genere entre el punto de anclaje de la línea de vida y el punto de anclaje de la línea de rescate; tomando como referencia la línea de caída y el borde, no puede ser mayor a 15°. A mayor ángulo entre ambas líneas, mayor será el riesgo de péndulo que sufrirá la carga al momento de una caída y mayor será el riesgo de accidente por pisar o tropezar la cuerda en el área de borde.
En la siguiente parte veremos como operar una línea de vida y como verificar su seguridad.
jueves, 7 de febrero de 2013
Línea de Belay (Parte 1)
En cualquier operación con cuerdas (trabajo en alturas, rescate industrial, rescate rural, rescate en espacios confinados, rescate en aguas rápidas, etc.) siempre debe estar presente una Línea de Belay (o línea de vida como muchos la conocen).
La línea Belay representa la seguridad y el respaldo del personal que se encuentra en la línea de rescate (o línea de trabajo si se trata de trabajo en alturas), sin importar si se trata de una victima, del rescatista o de ambos. Siempre debe instalarse una línea Belay.
Antes de continuar hablando sobre la línea Belay, quisiera aclarar varias cosas:
¿De donde surge la palabra Belay?
En inglés, la palabra BELAY es sinónimo de parar (stop), asegurar a una personal al extremo final de una cuerda o asegurar una cuerda a una persona u objeto. (fuente: Diccionario Merriam-Webster.com) Su primer uso data de 1549 y se origina de Middle English beleggen beset (obstruir, cercar), y de Old English belecgan,de be- (ser) + lecgan to lay (colocar, tender).
El término BELAY es comúnmente utilizado en el ámbito de la escalada y sirve para referir la técnica basada en la fricción sobre la cuerda del escalador para evitar una caída muy larga en caso de perdida de equilibrio o sujeción. Esta técnica asume que un extremo de la cuerda se encuentra anclada al escalador y el otro extremo a la persona quien controla la fricción (también conocido como Belayer). Entre el escalador y el belayer se encuentran puntos de anclaje que reducen la distancia de caída.
Retornando al tema central de este blog, la técnica de BELAY es utilizada también en el trabajo de alturas y el rescate con cuerdas, para mitigar los riesgos de caída súbita por factor físicos, fisiológicos y ambientales. Sin embargo, su utilización varia de manera importante.
BELAY no es otra forma de llamar a la línea de vida!.
Aunque para muchas personas esto no es correcto, el BELAY y la línea de vida no son los mismo. El BELAY es la técnica de fricción mientras que la linea de vida es la configuración aplicada para una cuerda durante una operación con una cuerda.
La línea vida se le llama a la linea (cuerda); preferiblemente dinámica, que se instala paralela a la línea de trabajo / rescate y que cumple la única y exclusiva función de soportar el peso de la persona que esta trabajando en la cuerda cuando la linea de trabajo / rescate falle. La línea de vida nunca debe ser utilizada para soportar desde el principio el peso de la persona que trabaja en la cuerda; bien sea para ascenderla o descenderla. En otras palabras, la línea de vida en solo tendrá tensión cuando algo malo haya sucedido.
La línea de vida no reemplaza a los dispositivos anti-caída. Tener una línea de vida no aumenta el rango mínimo de resistencia (MBS) de la linea de trabajo / rescate. Tener una linea de vida tampoco mitiga en su totalidad de probabilidad de ocurrencia de accidentes durante la operación de la cuerda. Finalmente, no hacer uso adecuado de una linea de vida puede ser más riesgoso que no utilizarla (porque puede poner en riesgo más vidas y causar mayor daño).
En la segunda parte de esta entrada veremos los aspectos de seguridad que se deben tener en cuenta cuando se instala un BELAY en una operación de ascenso y de descenso.
jueves, 22 de noviembre de 2012
Trauma por suspensión
Cuando se estudia la atención en salud para el contexto de las operaciones de rescate con cuerdas, debemos estudiar el trauma por suspensión. No podríamos afirmar que debe ser el primer tema a estudiar. Pero definitivamente, no puede ser el último.
Se debe empezar por entender que el trauma por suspensión es una forma de trauma que puede presentarse en todo aquel que porte un arnés y se encuentre en suspensión. Por lo tanto, son susceptibles de sufrirlo tanto el rescatista como el rescatado.
El trauma por suspensión puede presentarse a partir de los primeros 10 minutos de iniciado el periodo de suspensión. No tiene síntomas tempranos que permitan detectarlo. Sus síntomas pueden ser fácilmente confundidos con: agotamiento, deshidratación, estrés, excitación o golpe de calor. Las náuseas, las piernas adormecidas, la diaforesis y el sincope son los síntomas más comunes de este tipo de traumas. Luego, vienen la hipotensión, el colapso circulatorio y venoso, y finalmente la muerte. A pesar de que el deterioro es progresivo, los signos evidentes mediante los cuales se pueda evidenciar, se presentan de manera tardía. Es por esto que se debe desarrollar la habilidad para diferenciar cuando estamos a punto de sufrir trauma por suspensión y cuando no.
El trauma por suspensión puede ser llamado también "shock orteostático mientras se está suspendido" o "síndrome de caída de arnés (HSS)".
Es importante reconocer la diferencia entre el shock orteostático y la intolerancia orteostático. Parecen lo mismo pero no lo son. El shock orteostático es el proceso fisiológico de falla sistémica del cuerpo cuando se ha sufrido el deterioro por intolerancia orteostática y en donde el cuerpo no ha logrado la compensación adecuada.
La intolerancia orteostática comprende todo el ciclo de respuesta del cuerpo, ante la acumulación de sangre en las extremidades inferiores, cuando no existe la posibilidad de un retorno venoso adecuado por tiempo prolongado. Cuando el organismo detecta un retorno venoso irregular, eleva la frecuencia cardíaca (mayor gasto cardíaco) y aumenta la frecuencia respiratoria. Cuando no encuentra una respuesta adecuada para oxigenar todos los órganos y regular su retorno venoso, comprime las venas y reduce su frecuencia cardíaca para evitar fatiga del musculo cardíaco. La persona pasa de una hipertensión a una hipotensión. Esta falta de oxigenación puede llegar a producir: perdida de conciencia, letargo, falla renal y el colapso. También existe la posibilidad de aumento de toxinas en la sangre represada en las piernas. Pequeñas cantidades de toxinas están presente normalmente en las venas y están son llevadas a lugares seguros para el organismo gracias a la circulación. Sin la acción de los musculares (bombas naturales), estas toxinas permanecen en la sangre represada y comienzan a acumularse en cantidades potencialmente peligrosas. Estudios anteriores al 2002 recomendaban que la victima de suspensión debía ser colocada lentamente en posición horizontal para evitar un sobre flujo de sangre (retorno masivo de sangre y paro cardíaco). Sin embargo, los estudios más recientes han demostrado que no es necesario dar espera para posicionarlo de manera vertical para regular el retorno venoso.
No olvidar que la muerte también puede ocurrir algún tiempo después del rescate, debido a la insuficiencia renal. Esta falla renal puede ser causada por la falta de oxígeno en la sangre que va a los riñones durante toda la suspensión y el tiempo requerido para el rescate.
Se debe tener en cuenta que la intolerancia orteostática puede agudizarse si hay presente patología de base como: Enfermedad respiratoria o cardíaca, o por condiciones simultáneas a la suspensión, como: fracturas, lesiones que producen sangrado, fatiga, deshidratación, hipotermia, dolor y pánico.
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jueves, 15 de noviembre de 2012
Repitiendo la "S" de seguridad al final
En todas las escuelas y centros de entrenamiento, así como también en todas las capacitaciones comunitarias, siempre se ha establecido que las 3 S's (las tres S) de Seguridad, eScena y Situación se aplican desde el primer momento que participamos en un incidente para determinar el QUE, DONDE y CÓMO.
Sin embargo, cuando hablamos de las operaciones de rescate en general, generamos un cambio al involucrar la S de seguridad al final de toda la intervención. Es decir, aplicamos la seguridad cuando ya nos estamos retirando. Para quienes no parece claro u obvio, deben recordar que las escenas han sido ajustadas para permitir la operación de rescate o la atención de las victimas. Esos ajustes pueden convertirse en riesgos, tanto para las personas que permanecerán en el lugar del incidente después de que todo ha terminado, como para aquellas personas que presenciaron toda la atención y pretenden reproducir (a manera de película) todo lo que el personal de emergencias realizó.
Si revisan en sus comunidades, les aseguro que encontrarán al menos una historia de un niño o un joven (generalmente son siempre ellos) que murió accidentalmente en un lugar de un accidente al intentar manipular el vehículo o bajar por una pendiente, como lo hicieron los rescatistas. También encontrarán historias en donde, nuevamente un niño o un joven, sufrió lesiones graves al intentar salir por una ventana como lo hicieron los bomberos o el personal de emergencias.
Sin pretender generar acusaciones, muchos de estos accidentes pudieron ser evitados si se hubiese asumido la S de seguridad justo antes de abandonar la escena, para mitigar todos los posibles riesgos de accidente que pudieran generarse. Si ya les quedó clara la justificación del porque hacerlo, debe surgirles entonces la nueva pregunta acerca de "que debe hacerse con esa S".
La demarcación y delimitación de las áreas no es suficiente. Las cintas de seguridad y las barandas ya no son respetadas como antes. Es necesario realizar acciones adicionales como: la estabilización de vehículos volcados, corte de arboles parcialmente caídos, estabilización de estructuras a punto de colapsar, destrucción de puntos de anclajes temporales, implementación de seguridad física presencial, entre otras, son algunas de infinitas medidas que pueden aplicarse.
Como conclusión final, debemos empezar a involucrar dentro de nuestros procedimientos la S final. Pónganle el nombre que más les convenga y les permita fortalecer el sentido de seguridad y responsabilidad. Si no aplicamos estas medidas de seguridad, nadie más lo hará. Si no lo hacemos, podemos lamentarlo después.
Sin embargo, cuando hablamos de las operaciones de rescate en general, generamos un cambio al involucrar la S de seguridad al final de toda la intervención. Es decir, aplicamos la seguridad cuando ya nos estamos retirando. Para quienes no parece claro u obvio, deben recordar que las escenas han sido ajustadas para permitir la operación de rescate o la atención de las victimas. Esos ajustes pueden convertirse en riesgos, tanto para las personas que permanecerán en el lugar del incidente después de que todo ha terminado, como para aquellas personas que presenciaron toda la atención y pretenden reproducir (a manera de película) todo lo que el personal de emergencias realizó.
Si revisan en sus comunidades, les aseguro que encontrarán al menos una historia de un niño o un joven (generalmente son siempre ellos) que murió accidentalmente en un lugar de un accidente al intentar manipular el vehículo o bajar por una pendiente, como lo hicieron los rescatistas. También encontrarán historias en donde, nuevamente un niño o un joven, sufrió lesiones graves al intentar salir por una ventana como lo hicieron los bomberos o el personal de emergencias.
Sin pretender generar acusaciones, muchos de estos accidentes pudieron ser evitados si se hubiese asumido la S de seguridad justo antes de abandonar la escena, para mitigar todos los posibles riesgos de accidente que pudieran generarse. Si ya les quedó clara la justificación del porque hacerlo, debe surgirles entonces la nueva pregunta acerca de "que debe hacerse con esa S".
La demarcación y delimitación de las áreas no es suficiente. Las cintas de seguridad y las barandas ya no son respetadas como antes. Es necesario realizar acciones adicionales como: la estabilización de vehículos volcados, corte de arboles parcialmente caídos, estabilización de estructuras a punto de colapsar, destrucción de puntos de anclajes temporales, implementación de seguridad física presencial, entre otras, son algunas de infinitas medidas que pueden aplicarse.
Como conclusión final, debemos empezar a involucrar dentro de nuestros procedimientos la S final. Pónganle el nombre que más les convenga y les permita fortalecer el sentido de seguridad y responsabilidad. Si no aplicamos estas medidas de seguridad, nadie más lo hará. Si no lo hacemos, podemos lamentarlo después.
miércoles, 31 de octubre de 2012
EPP para un Técnico de Rescate con Cuerdas
La Norma NFPA 1670, Capitulo 4.4.2 nos habla sobre el equipo de protección personal o EPP
El equipo de protección personal debe ser utilizado de acuerdo a los riesgos y peligros identificados en la zona. Debe permitir la prevención de la mayor cantidad de tipos de riesgos posibles identificados.
Los rescatistas deben utilizar el EPP adecuado, acorde a las condiciones climáticas y al terreno en el que se esté trabajando. Debe tener la capacidad de adaptarse a cualquier condición cambiante, sin comprometer la seguridad, movilidad y flexibilidad requerida para el tipo de operación que se este realizando.
En caso de que los riesgos en la operación es variado, se debe asumir el equipo de protección para el riesgo que más afecta potencialmente a la salud del personal. Se deben contar con equipos adicionales que permitan atender a los rescatistas que se expongan a los otros riesgos que pudieron ser mitigados a través del EPP.
El equipo de protección personal debe ser usado de forma correcta, dentro de los parámetros de uso descritos por el fabricante. No se deben utilizar equipos de protección para ambientes y riesgos para los cuales no fue construido. De igual manera, no se deben utilizar equipos de protección personal que el personal no tenga entrenamiento frecuente sobre su uso.
El personal debe tener el entrenamiento necesario para el cuidado, uso, inspección y mantenimiento de estos equipos, las capacidades y limitaciones de los mismos.
El personal debe asumir el compromiso de reportar de manera oportuna cualquier evidencia de daño, deterioro, desgaste o destrucción de uno o varios de los materiales que componen el equipo.
Mantener limpios
Almacenar en lugar limpio y seco.
Inspeccionar las correas y hebillas en busca de fisuras, quiebres, y cualquier otro tipo de evidencia de desgaste.
Se deben cumplir las inspecciones de seguridad determinados por el fabricante.
El equipo de protección personal debe ser utilizado de acuerdo a los riesgos y peligros identificados en la zona. Debe permitir la prevención de la mayor cantidad de tipos de riesgos posibles identificados.
Los rescatistas deben utilizar el EPP adecuado, acorde a las condiciones climáticas y al terreno en el que se esté trabajando. Debe tener la capacidad de adaptarse a cualquier condición cambiante, sin comprometer la seguridad, movilidad y flexibilidad requerida para el tipo de operación que se este realizando.
En caso de que los riesgos en la operación es variado, se debe asumir el equipo de protección para el riesgo que más afecta potencialmente a la salud del personal. Se deben contar con equipos adicionales que permitan atender a los rescatistas que se expongan a los otros riesgos que pudieron ser mitigados a través del EPP.
El equipo de protección personal debe ser usado de forma correcta, dentro de los parámetros de uso descritos por el fabricante. No se deben utilizar equipos de protección para ambientes y riesgos para los cuales no fue construido. De igual manera, no se deben utilizar equipos de protección personal que el personal no tenga entrenamiento frecuente sobre su uso.
El EPP básico para una operación de rescate con cuerdas debe estar conformado por:
Cuidados básicos del EPP
- Arnés Clase II o Clase III.
- Casco para rescate
- Botas o calzado adecuado para montaña
- Equipo de protección de borde
- Dispositivo de corte seguro de cuerda (navaja o cuchilla)
- Equipo básico de bioseguridad (Guantes de Latex, tapabocas y monogafas)
- Protección para los ojos.
- Guantes de carnaza o guantes para rapell.
- Silbato.
- Prusik personales
- Descendedor con su mosquetón
Cuidados básicos del EPP
El personal debe tener el entrenamiento necesario para el cuidado, uso, inspección y mantenimiento de estos equipos, las capacidades y limitaciones de los mismos.
El personal debe asumir el compromiso de reportar de manera oportuna cualquier evidencia de daño, deterioro, desgaste o destrucción de uno o varios de los materiales que componen el equipo.
Mantener limpios
Almacenar en lugar limpio y seco.
Inspeccionar las correas y hebillas en busca de fisuras, quiebres, y cualquier otro tipo de evidencia de desgaste.
Se deben cumplir las inspecciones de seguridad determinados por el fabricante.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Equipos de Protección en el borde (Parte II)
Después de haber analizado brevemente la importancia de utilizar equipos de protección del borde, podemos revisar cuales son las posibilidades de lograr esta protección en el borde.
Kits de protección en el borde
También conocidos en inglés como los Edge Protection Kits o Edge Pro Kits, son kits de uso personal que ya vienen configurados y listos para brindar la protección del personal en el borde. Están compuestos de:
Comercialmente, pueden encontrarse estos kits en tiendas como Rescue Response con el nombre de AZTEK Elite Pulley System Kit, Rope Access & Fall Protection, o en la tienda Cmc Rescue con el nombre de
LoadTender™ System.
Sin embargo, puedes armarlo tu mismo a tu gusto. Es importante que el bolso sea fácil y rápido de remover y que tenga el espacio mínimo para no entorpecer los movimientos del rescatista pero ideal para guardar el cordino sin tener que anudarlo o meterlo a presión. La clave esta en que el cordino pueda salir libremente.
La protección del borde también puede lograrse con otra clase de accesorios y equipos. Eslingas, cintas o cordinos conectados directamente a la cintura del rescatista y que puedan ser controlados directamente por el mismo. Un sistema de protección en el borde en donde una segunda persona tenga la responsabilidad de controlar cuanto puede moverse el rescatista en el borde, no es seguro. Tan poco es seguro un sistema que esté conectado directamente a la cuerda de rescate en el borde. Es decir, no es seguro ni recomendado conectar un cordino o una cinta a la cuerda de rescate en la zona de extracción o en la zona de borde. Esto agregará más tensión y carga a la cuerda e impedirá que el rescatista pueda retirarse rápidamente del borde. Por último, una línea fija y un descendedor no son una configuración segura para la protección en el borde.
En próximas entradas ahondaremos más sobre algunos de los conceptos de este tema.
No lo olviden, las operaciones de rescate conllevan riesgos que pueden ser controlados en la medida en que pensemos siempre en seguridad. De lo contrario, estos riesgos siempre estarán latentes.
Kits de protección en el borde
También conocidos en inglés como los Edge Protection Kits o Edge Pro Kits, son kits de uso personal que ya vienen configurados y listos para brindar la protección del personal en el borde. Están compuestos de:
- 50 pies (14 mts) de Cordino de 7-9mm
- 1 purcell prusik de 5mm
- 3 mosquetones de uso liviano (L) o 1 Oval Quick Link (7 mm) y 2 mosquetones
- Bolso pequeño que pueda ser asegurado a la cintura
LoadTender™ System.
Sin embargo, puedes armarlo tu mismo a tu gusto. Es importante que el bolso sea fácil y rápido de remover y que tenga el espacio mínimo para no entorpecer los movimientos del rescatista pero ideal para guardar el cordino sin tener que anudarlo o meterlo a presión. La clave esta en que el cordino pueda salir libremente.
La protección del borde también puede lograrse con otra clase de accesorios y equipos. Eslingas, cintas o cordinos conectados directamente a la cintura del rescatista y que puedan ser controlados directamente por el mismo. Un sistema de protección en el borde en donde una segunda persona tenga la responsabilidad de controlar cuanto puede moverse el rescatista en el borde, no es seguro. Tan poco es seguro un sistema que esté conectado directamente a la cuerda de rescate en el borde. Es decir, no es seguro ni recomendado conectar un cordino o una cinta a la cuerda de rescate en la zona de extracción o en la zona de borde. Esto agregará más tensión y carga a la cuerda e impedirá que el rescatista pueda retirarse rápidamente del borde. Por último, una línea fija y un descendedor no son una configuración segura para la protección en el borde.
En próximas entradas ahondaremos más sobre algunos de los conceptos de este tema.
No lo olviden, las operaciones de rescate conllevan riesgos que pueden ser controlados en la medida en que pensemos siempre en seguridad. De lo contrario, estos riesgos siempre estarán latentes.
viernes, 19 de octubre de 2012
Equipos de Protección en el borde
Todas las operaciones de rescate en donde la altura es un factor de riesgo presente, en muchos casos vienen acompañadas de otro factor de riesgo como es el borde. El borde es uno de los elementos que tipicamente sub-valoramos y restamos atención. Todos en su vida se han parado y hasta sentado en el borde. Desde el más pequeño hasta el más viejo. Desde el más nervioso (que lo hace acompañado) hasta el más aguerrido. En muchos casos, nos atrevemos a pensar que dominar el borde es el primer paso para vencer el miedo a la altura o al vacío. Lo subestimamos!. Así es. Subestimamos el borde. En el borde puede presentarse gran cantidad de accidentes.
Físicamente, un borde es un punto en donde un plano cambia su dirección de generando un vértice y generando un ángulo. En términos más cristianos, un borde es el área en donde la superficie que antes es horizontal pasa a ser inclinada descendente o vertical descendente.
Tengamos en cuenta muy importante: "el borde no es únicamente el vértice. El borde es toda el área que la acompaña". Es importante tener en cuenta esto debido a que el riesgo esta presente incluso en las zonas cercanas al vértice. Cualquier tropiezo, caída o pérdida de equilibrio en la zona cercana al vértice, puede ocasionar que caigamos por el borde. Es por esta razón que debemos ser precavidos cuando estemos en esta "área de borde".
En las operaciones de rescate con cuerda, quienes deben permanecer en el borde (Edgemen) están mayormente expuesto a riesgo de accidente que el resto del personal que se encuentra en el área de rescate. Se considera incluso más probable el riesgo de lesión de este personal que del mismo rescatista que debe hacer la transición de borde. Hacer la transición del borde es: "Ingresar al área del borde, pararse en el borde y luego superar el borde hasta quedar sobre el plano descendente". Esta mayor probabilidad se debe a que el personal del borde no alcanza a hacer la transición completa entre los dos planos para buscar estabilidad y equilibrio. Permanece en ese punto medio.
Para la protección del borde se recomienda utilizar sistemas independientes (siempre que sea posibles) que le permitan al rescatista controlar de manera autónoma su ubicación y restrinjan su desplazamiento. Cordinos, Cintas y hasta Eslingas pueden ser útiles para lograr este objetivo de seguridad.
(continuará)
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